
El sábado , a las ocho de la tarde, salimos del Navalguijo con la única intención de llegar a la Laguna de los Caballeros.Pronto llegamos a un bonito paraje conocido como el Lanchón dónde se precipita un arroyo,el arroyo del Horco de abajo, desde una altura bastante considerable.
Nos llevamos la tienda porque habíamos leído que los refugios estaban en ruina y porque no sabíamos dónde tendríamos que hacer noche, puesto que salimos un poco tarde...No nos hizo falta porque a las diez llegamos a un pequeño chozo, muy nuevo y muy limpio, donde pernoctamos, es el Refugio de las LLanaíllas.Extendimos nuestros aislantes en el suelo. Salimos fuera a cenar y a las once nos fuimos a dormir.
Nos despertamos a las siete y después de embadurnarnos bien de crema solar nos pusimos en marcha.
El camino está balizado y con abundantes hitos y a los 15 minutos llegamos a la antigua Mina de Blenda.
Ya íbamos viendo los picos que rodean a la Laguna y ya nos estaba picando el gusanillo....y así llegamos al Refugio de Malacatones, más grande que el chozo de las LLanaíllas y en buen estado también, aunque más sucio.
Por fin llegamos a la bonita Laguna de los Caballeros a eso de las once.
Nos dirigimos al Collado por la margen izquierda de la laguna y en veinte minutos o menos estábamos arriba.Desde aquí pudimos contemplar la vertiente sur de la sierra , con la Vera al fondo.
A partir de aquí hay tuvimos que buscar un paso para que pudieran subir los perros cómodamente, pues los hitos nos llevaban a escalar algunas rocas.
Aquí el procesador de trayecto marcaba 15 km de recorrido desde Navalguijo y 2392 m de altitud.
Estuvimos un buen rato disfrutando de las vistas, localizando rutas que habíamos hecho en otras ocasiones, nombrando collados, cuerdas y picos conocidos. En fin, recordando otros intentos de subida a este sencillo pico que habían fracasado por problemas de tiempo.
El sol pegaba fuerte y aunque no hacía excesivo calor decidimos parar en Los Malacatones a echar una siesta y allí estuvimos dos horitas.
Bea, Jaime y Oriol: esperamos que no os vuelva a suceder esto , pero creo que a todo montañero que se precie le ha pasado más de una vez. Lo de Bea tiene mérito , era su primera gran excursión...
En total hemos recorrido 30 kilómetros, empleando unas ocho horas y media , sin contar los descansos.
Nuestras salvadoras!
ResponderEliminarMuchas gracias por todo y esperamos poder devolveros el favor alguna vez, o al menos encontrarnos de nuevo y compartir un buen rato.
Muchas veces lo mejor de la montaña es tener la oportunidad de conocer gente como vosotras.
Un saludo enorme!!
Bea, Oriol y Jaime